Special Report

La caficultura regional continúa en crisis, especialmente para pequeños caficultores y obreros

August 2019

IPC v3.0 Acute Food Insecurity Phase

1: Minimal
2: Stressed
3: Crisis
4: Emergency
5: Famine
Would likely be at least one phase worse without current or programmed humanitarian assistance
FEWS NET classification is IPC-compatible. IPC-compatible analysis follows key IPC protocols but does not necessarily reflect the consensus of national food security partners.

IPC v3.0 Acute Food Insecurity Phase

1: Minimal
2: Stressed
3+: Crisis or higher
Would likely be at least one phase worse without
current or programmed humanitarian assistance
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FEWS NET Remote Monitoring countries use a colored outline to represent the highest IPC classification in areas of concern.

IPC v3.0 Acute Food Insecurity Phase

Presence countries:
1: Minimal
2: Stressed
3: Crisis
4: Emergency
5: Famine
Remote monitoring
countries:
1: Minimal
2: Stressed
3+: Crisis or higher
Would likely be at least one phase worse without
current or programmed humanitarian assistance
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Partners: 
Promecafe

Key Messages

  • Después del impacto de la roya en la temporada 2011/2012, la caficultura de la región se recuperó a través de la renovación de áreas de producción, introducción de materiales mejorados con tolerancia a la roya, capacitación e intensificación del manejo de la finca, lo cual, resultó en una mejora en la productividad y crecimiento de la producción.

  • La irregularidad de lluvia y temperatura en la región durante la temporada 2018/2019 han afectado la carga productiva de las plantaciones de café, incidiendo negativamente en rendimientos y calidad de la cosecha (grano negro, vano, deforme, manchado).

  • Las condiciones desfavorables que prevalecen actualmente en el mercado internacional del café, asociadas con el aumento en los costos de producción, desmotivan la inversión en la caficultura regional, provocando reducción o desplazamiento de oportunidades de empleo, principalmente de la población más vulnerable que depende de esta actividad productiva.

  • Con relación a las familias de agricultores de subsistencia afectados recurrentemente con pérdidas de sus cosechas de granos (primera y postrera), que cíclicamente migran en busca del empleo temporal en el corte del café, dadas las condiciones actuales de la caficultura, se prevé limitaciones para acceder a oportunidades de empleo y mejoras salariales que les permita obtener los ingresos para la subsistencia familiar.

ANTECEDENTES

La caficultura en Centro América es uno de los principales rubros de la economía de la región y es parte fundamental de los medios de vida de la población más pobre de la región, con 1.3 millones de personas en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua (3.5 % de la población total) que dependen de este ingreso como pequeños productores y/o cortadores; estos últimos dependen de este sector al menos cinco meses del año, iniciando en octubre hasta finales de febrero, en su mayoría.

De acuerdo a los registros de la Organización Internacional del Café (ICO, por sus siglas en inglés), durante la campaña 2018/2019, el 11 % de la producción mundial exportable de café oro provino de Centro América. La mayoría de los países de la región exporta aproximadamente el 90 % de su producción, especialmente a Estados Unidos, Japón, Alemania, y Reino Unido.

Durante el periodo que va de las temporadas 2010/2011 a 2018/2019, la producción exportable de café de la región mostró un claro descenso durante el repunte de la roya, que afectó las temporadas 2012/2013 y 2013/2014, para luego recuperarse en los años subsiguientes, exceptuado a El Salvador, donde se ha mantenido una producción por debajo de temporadas pre-roya. Sin embargo, entre 2012 y 2014 hubo un claro descenso en los ingresos de la región por concepto de exportaciones de café. Para el año 2011 la región conformada por Guatemala, El Salvador, Honduras, y Nicaragua exportó el equivalente a USD.3,426 millones producto de la exportación de café, cayendo a USD2,047 millones para el 2013, lo que representó una baja del 40% en ingresos por exportación de café. Para la temporada 2017/2018 se registró un ingreso de 2,364 millones por exportaciones, que implica una variación negativa de 26% sobre los valores exportados en la temporada 2011/012, la disminución se debe principalmente a la caída de los precios internacionales del café.

 

AFECTACIÓN POR LA ROYA EN CENTRO AMÉRICA

Después del impacto de la roya se visualiza una recuperación de las oportunidades de empleo de la población vulnerable a la inseguridad alimentaria, cuyos medios de vida están vinculados con la caficultura, principalmente en la obtención de ingresos para la subsistencia familiar, adquirido principalmente por el empleo en períodos estacionales en el corte de café. No obstante, los bajos precios de comercialización de café aún están ocasionando bajos ingresos, afectando especialmente a los productores más pequeños.

Según datos publicados por la OIC, en los cuatro países de la región en este informe, durante la temporada 2017/2018 se obtuvo una producción de 15.38 millones de sacos de 60 kg. Esta producción significó un incremento del 18 % sobre la producción obtenida en la temporada cafetalera previa al repunte de la roya del café (2011/2012); así mismo, esta producción es mayor en 7 % sobre la producción de la temporada anterior. La contribución porcentual por cada país dentro del volumen de producción de la temporada 2017/2018 es la siguiente: 54 % lo produjo Honduras, el 25 % Guatemala, el 16 % Nicaragua y el 5 % El Salvador, lo anterior evidencia el esfuerzo realizado por productores y la institucionalidad cafetalera para mejorar la eficiencia productiva, a pesar de ello, los ingresos, asociados a los bajos precios internacionales del café, resultan en muchos casos insuficientes para cubrir los costos de producción y proveer de un ingreso suficiente para el sostenimiento de la familia y un adecuado manejo de la unidad productiva.

Comparando los volúmenes de producción con la temporada previa al repunte de la roya (2011/2012), se observa que en la última temporada (2017/2018), únicamente Honduras y Nicaragua lograron recuperar sus niveles de producción, alcanzando variaciones de crecimiento interanual superiores a la temporada 2011/2012, con variaciones de 42 y 14 %, respectivamente. Por otro lado, el nivel de producción de Guatemala y El Salvador aún permanecen por debajo de los niveles de producción de esa temporada (2011/2012), con -1 % y -36 %, respectivamente. En el caso de El Salvador, se considera que las estrategias de renovación del parque cafetalero con materiales mejorados resistentes a la roya permitirán revertir considerablemente esa tendencia, a partir de la próxima cosecha, cuando las áreas renovadas entrarán en plena producción comercial.

En los países de Centro América, el café representa un aporte importante al PIB nacional, siendo este uno de los mayores generadores de divisas, las contracciones económicas en este cultivo se perciben en las diferentes estructuras socioeconómicas, como fue evidente con el impacto provocado por la crisis de la roya, generando una significativa reducción o pérdida de ingresos para los caficultores y consecuentemente el desplazamiento de oportunidades de empleo para los obreros quienes, cíclica y estacionalmente, dependen del empleo en la cosecha de café para obtener el ingreso económico para la compra de alimentos básicos para la subsistencia.

Guatemala, En la temporada 2018/2019 en una extensión de 305,000 hectáreas distribuidas en 20 de sus 22 departamentos, 125,182 productores obtuvieron 4,464,831 quintales de café. La venta de esta producción representa aproximadamente el 2% del PIB, generando aproximadamente 463,000 empleos para familias que dependen del café como fuente de ingresos para su subsistencia.

En El Salvador, la producción de café, en la temporada 2018/2019, creció en 8 % sobre el volumen de la temporada anterior (2017/2018), la cual reportó un total de 824,320 quintales, generándose aproximadamente 90,000 empleos. El valor promedio por quintal exportado en esta temporada fue de USD118.29, el cual, representó el más bajo en los últimos 12 años de comercialización. El destino más importante de las exportaciones salvadoreñas es el mercado de los Estados Unidos con el 49.9 % del total exportado.

Honduras, continúa siendo el principal productor de la región, habiendo registrado una producción exportable de 10.9 millones de quintales, con lo cual representa al tercer país con mayor producción de América, generando aproximadamente 1.02 millones de empleos; el café es el principal producto agrícola de exportación que aporta más del 3 % al PIB nacional habiendo superado en más de USD400 millones a las exportaciones del banano que ocupan el segundo lugar en las exportaciones agrícolas. En el año 2017 se reportó presencia de roya en la variedad Lempira, material mejorado de mayor cobertura en el ámbito nacional, el brote inició en los departamentos de Olancho y El Paraíso, en el oriente del país. En abril de 2018 se identificaron cuatro nuevas cepas de roya que afectaron áreas con materiales mejorados del café en Honduras, para el 2019 la afectación ya se ha dispersado por todo el territorio nacional, lo cual implica un aumento en los costos de producción relacionados con la lucha para el control de la enfermeda.

Nicaragua, la recuperación de la producción después del impacto de la roya se registró en la temporada 2015/2016, alcanzando una producción de 3.26 millones de quintales en la temporada 2017/2018, con lo cual se generó aproximadamente 302,000 empleos en este sector. No obstante, al igual que el resto de los países de la región, la caficultura nicaragüense atraviesa situaciones socioeconómicas críticas, una de las más recientes estando relacionada con la falta de asistencia financiera, lo cual, combinado con malos precios pagados por el mercado internacional generan las condiciones propicias para el abandono de esta actividad económica en el mediano plazo.

Precio internacional del café: En mayo de 2019, el promedio mensual del precio indicativo compuesto de la OIC descendió a 93.33 centavos de dólar por libra, un 1.2 % más bajo que el de abril de 2019, descenso que deteriora aún más la economía de la caficultura de la región. La baja rentabilidad en esta actividad para ciertos actores provoca la falta de inversión en la finca, lo cual a su vez genera una reducción en la productividad y en los ingresos, resultando finalmente enel abandono de la caficultura, lo que a su vez provocará el desplazamiento del empleo temporal de las familias más vulnerables y la inseguridad alimentaria de la región, finalmente resultando en mayor migración e inseguridad.

Impacto económico: Desde la crisis de la roya durante la temporada 2011/2012, la caficultura regional ha realizado diversos esfuerzos orientados a la recuperación de la producción, estos incluyen capacitación, distribución de insumos, distribución de material mejorado, habilitación de opciones de financiamiento, entre otros, dicho esfuerzo permitió un resultado favorable en algunos de los países, sin embargo, el alza en los costos de producción y el alto nivel de endeudamiento que se deriva de la renovación de plantaciones y el adecuado manejo agronómico, incluyendo las aplicaciones para el control de la enfermedad y otras plagas para mantener o mejorar sus rendimientos; han significado pérdidas para los productores y un permanente deterioro del nivel de vida de la familia cafetalera y del personal que apoya en las distintas labores de la actividad

La mayoría de los cortadores reciben salarios por volumen o peso de los granos cerezas de café cosechadas, y alrededor del 80 % de mano de obra no calificada en el sector cafetalero se emplea de octubre a finales de febrero, siendo su pico durante los meses de diciembre y enero. Por lo tanto, los ingresos devengados por la cosecha de cerezas de café pueden variar considerablemente de un año a otro. Sin embargo, durante el periodo de reactivación post-roya (2014/2015 – 2017/2018) las oportunidades y contratación de mano de obra mostraron variaciones de crecimiento interanual en el rango de 3 hasta 18 % a nivel regional, no obstante, los precios de honorarios de mano de obra se han mantenido invariables desde los niveles previos a la roya.

 

ACCIONES NACIONALES Y REGIONALES

Honduras: La institucionalidad cafetalera en Honduras, con apoyo del Gobierno, dio énfasis al control de la roya, brindando asistencia técnica, campañas de capacitación, evaluaciones y validaciones de productos químicos, entrega de plantas con variedades resistentes a la roya, generando la renovación de plantaciones, impulsando el Fideicomiso para la Reactivación Financiera del Sector Café, y la implementación del Programa de Mejoramiento Genético con Variedades e Híbridos más productivos.

El Salvador: El gobierno impulsó la ley para la Reactivación del Sector Cafetalero del país, con el objetivo de reorientar recursos financieros que permitan fortalecer la capacidad productiva de la caficultura del país, implementando paralelamente el Fideicomiso Especial del sector agropecuario impulsando el mejoramiento Genético para la Renovación del Parque Cafetalero, con la donación de más de 50 millones de plantas.

El Programa World Coffee Research presentó su resumen de la contribución en la investigación del café en los últimos cuatro años, posteriores a los devastadores efectos de la roya en América Central. El programa contó con la colaboración de la Universidad de Texas A&M y con financiamiento por parte de USAID, instituciones cooperantes del World Coffee Research quienes ejecutaron diversos proyectos en coordinación con PROMECAFE y sus instituciones socias en la región (Institutos nacionales de café, IICA, CATIE y CIRAD).

IMPLICACIONES EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA

La caficultura juega un papel importante en los medios de vida de una parte considerable de la población centroamericana, principalmente de la población de agricultura de subsistencia e infra-subsistencia, donde el empleo temporal en el corte de café es la principal fuente de ingresos. El efectivo obtenido durante la cosecha de café es utilizado para satisfacer las necesidades de alimentos de los hogares, principalmente durante la temporada anual de escasez de alimentos y la compra de sus insumos para las futuras temporadas de siembra de los granos básicos; en el corto y mediano plazo el desestimulo en la caficultura podría tener repercusiones en el acceso a los alimentos de las poblaciones más vulnerables de la región.

En Guatemala existen dos áreas geográficas de interés y de medios de vida diferenciada, el oriente y el altiplano occidental templado, en donde se han registrado daños recurrentes por sequias que implica reducción de rendimientos y pérdidas de cosecha de granos, inclusive arriba del 80 % como sucedió en la cosecha de maíz de Primera, en la temporada 2017/2018.

En el altiplano occidental templado, específicamente en el corredor seco, tanto los pequeños productores de café como los jornaleros verán dificultades para la sobrevivencia familiar durante todo el período más crítico comprendidos los meses de marzo a septiembre, debido a las pérdidas en sus cosechas de primera, con probabilidades de daños en las siembras de postrera, por lo que los hogares no tendrán opciones para generar reservas alimentarias hasta la siguiente cosecha en noviembre de 2020. Algunos productores están abandonando las plantaciones de café o considerando reemplazarlas con cultivos que les permita obtener la alimentación básica (maíz y frijol), o bien migrando a otras regiones del país u otros países en busca de mejores oportunidades de empleo e ingresos; es importante destacar que la sustitución de cafetales por cultivos de granos básicos tiene un impacto muy importante desde el punto de vista ambiental, afectando zonas productoras de agua, exponiendo el suelo a la erosión y poniendo en riesgo una diversidad de especies animales y vegetales que están asociadas al sistema agroforestal característico del cultivo de café en la región centroamericana. .

En el oriente del país, los jornaleros registran un déficit en sus reservas de maíz por las pérdidas de su producción durante la temporada de Primera 2018, no obstante, con las oportunidades de empleo y de ingreso por jornales agropecuario les permitió adquirir sus alimentos, y a medida que disminuyen estacionalmente las opciones de empleo y se agotan las reservas, los jornaleros más vulnerables podrían verse afectados durante el periodo julio a septiembre.

En El Salvador, los hogares pobres de jornaleros y pequeños caficultores, ubicados en el oriente y occidente del país, en Zonas de Medios de Vida 2 y 3, por el agotamiento de sus reservas, precios altos de los granos básicos, y limitadas oportunidades de ingresos que obtuvieron en la anterior temporada en el corte de café, y ante la ausencia de asistencia alimentaria, la falta de reservas y alzas de precios de los granos básicos, se encontrarán en inseguridad alimentaria en el periodo junio a septiembre.

En Honduras, los hogares que dependen de los jornales del corte de café a nivel nacional han visto una disminución de oportunidades de empleo y baja capacidad adquisitiva en la cosecha recién pasada (2018/2019) quienes además tuvieron pérdidas significativas en sus cosecha de Primera por sequías recurrentes donde muchos de los hogares han perdido hasta el 100 % de su primera cosecha de granos, por lo que se encontraran vulnerables al inseguridad alimentaria durante los primeros 8 meses 2019, con altas probabilidades de agravarse al finalizar el periodo, por agotamiento de reservas y falta de empleo.

Por las pérdidas de la cosecha de Primera del 2018, el incremento de los precios de los alimentos básicos, y la reducción de oportunidades de empleo principalmente en el corte de café, los hogares más pobres de jornaleros y agricultores de subsistencia ubicados en el suroccidente del país, en la Zona de Medios de Vida 7, en los primeros 8 meses del año se encuentran con dificultades para satisfacer sus necesidades alimentarias básicas,

En Nicaragua, las oportunidades de trabajo de mano de obra no calificada en el corte de café han disminuido al igual que muchos hogares en Centro América. Además, estos han sufrido pérdidas de cosechas de maíz y frijol, principalmente los agricultores de subsistencia ubicados en el corredor seco del país. Estas pérdidas se debieron a la prolongación de la canícula durante julio 2018, situación que ha hecho que los hogares estén dependiendo de la compra de granos, lo que los hace vulnerables a los altos precios de los granos durante la época de mayor escasez.

Los hogares más pobres de agricultores de subsistencia, jornaleros, y pequeños caficultores, ubicados en el norte y noroccidente del país, derivado de las cosechas deficitarias en el 2018, las limitadas oportunidades de empleo, principalmente en el café y la ganadería, se encontrarán en inseguridad alimentaria mientras los hogares pobres de áreas focalizadas de estas zonas podrán estar en situación más crítica en el periodo de mayo a septiembre.

La recuperación de la caficultura post-roya se ha alcanzado en la mayoría de los países de la región, sin embargo, el comportamiento de los precios en el mercado internacional no propicia las condiciones para continuar invirtiendo capital de trabajo para el mejoramiento de las regiones cafetaleras; por el contrario, se percibe desmotivación empresarial lo que implicaría dificultad para mejorar el ingreso de las poblaciones pobres que subsisten de este cultivo. A este escenario complejo, de aspectos agronómicos y económicos de la caficultura, debe sumarse la inestabilidad sociopolítica que vive Nicaragua, lo cual repercute en limitaciones en el acceso a líneas de financiamiento, limita la libre locomoción de mercancías y además las modificaciones a la ley tributaria afectan la adquisición de bienes y servicios de toda actividad productiva, aspectos que han impactado directamente a los sectores agroexportadores con el incrementos de los costos de producción, como también obstáculos al comercio lo cual impiden el cumplimiento de los compromisos adquiridos, en detrimento del caficultor nacional.

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The Famine Early Warning Systems Network is a leading provider of early warning and analysis on food insecurity. Created by USAID in 1985 to help decision-makers plan for humanitarian crises, FEWS NET provides evidence-based analysis on some 28 countries. Implementing team members include NASA, NOAA, USDA, and USGS, along with Chemonics International Inc. and Kimetrica. Read more about our work.

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